Mini aeronaves para la teledetección en regadíos

Publicado el 2 de noviembre del 2012 en la categoría Tecnología del riego

uav para teledetección en sistemas de riego

La periodicidad y continuidad son aspectos que otorgan un gran valor a la teledetección, en su observación de la superficie terrestre, puesto que permiten el seguimiento y el desarrollo de la vegetación, así como de los diferentes estados fenológicos que va atravesando.

La información obtenida es muy interesante, ya que permite la posibilidad de trabajar en un plazo de tiempo corto, efectuando tratamientos rápidos, observaciones exhaustivas y homogéneas, y de gran riqueza informativa. También sería posible obtener la misma serie de datos en una zona, a intervalos cortos, para seguir su evolución y así observar los ciclos vegetativos completos.

Teledetección en la gestión de sistemas de regadío

Éstos son algunos de los índices específicos de los que depende la Teledetección utilizada en la gestión de sistemas de regadío:

Índice de vegetación

Combinaciones de bandas espectrales que realzan la vegetación fotosintéticamente activa de una superficie y atenúan la de otros factores. Se utilizan para distinguir mejor entre dos cubiertas con diferente comportamiento reflectivo. El más usado es el índice por diferencias normalizado.

El albedo, la evolución fenológica, el índice de área foliar o la fracción de cobertura vegetal son otros índices referidos al seguimiento de los cultivos que también se utilizan y son estimados a través de relaciones con los índices de vegetación.

Mapas de cultivos

La identificación de cultivos y parcelas en regadío es uno de los usos más importantes de la teledetección gracias a la elaboración y actualización de mapas, la estimación de superficies y el cálculo de la distribución espacial y temporal de sus necesidades hídricas. Este seguimiento es eficaz para el control de los planes de explotación de los acuíferos.

Cobertura vegetal

Proporción de la superficie de suelo que es intersectada por la proyección vertical de la vegetación. Este parámetro tiene una relación directa con la evapotranspiración y se utiliza en la metodología para su determinación. Para valorar los recursos hídricos de una región es necesario conocer la superficie regada, estimar la superficie de cultivo y determinar el estado del mismo.

La estimación de la evapotranspiración real de los cultivos es otra aplicación de los sensores remotos aplicados a la gestión del riego que permite incrementar la eficiencia en el uso del agua. Se pueden resaltar dos enfoques que aprovechan estos datos para estimar el consumo de agua de los cultivos: La aplicación del balance de energía para determinar la evapotranspiración y el empleo de la relación que existe entre la respuesta espectral de la vegetación y el coeficiente de cultivo.

Teledetección mediante UAVs

Normalmente los servicios de teledetección se realizan desde satélites, desde aviones y helicópteros tripulados, pero estas modalidades de estudio tienen un elevado coste operativo. Es por esto que surge la posibilidad de utilizar un “miniUAV” (una aeronave no tripulada) que supone un coste menor y una planificación sencilla. Los datos se obtienen a baja altura, baja velocidad, con una menor influencia meteorológica y mejor resolución de imagen.

La principal limitación en la teledetección clásica se refiere a la información recogida, ya que no es la que necesita el usuario de forma directa por lo que hay que extraer los datos que interesan. Por otro lado, la cobertura nubosa puede impedir la obtención de informaciones en toda la parte visible e infrarroja del espectro en la teledetección desde satélite.

Existen varias ventajas en la utilización de las aeronaves no tripuladas, como por ejemplo su rápida ejecución, que aumenta las posibilidades de actuación. La resolución obtenida es más alta, por lo que la utilización de mini UAV´s, encuentra su nicho natural en el ámbito de la explotación individual y de las comunidades de regantes.

Son cinco los elementos que constituyen un sistema UAV: plataforma aérea, sistema de navegación a bordo, sensores de teledetección, estación de control y sistema de procesamiento de datos.

La navegación autónoma del UAV se consigue utilizando GPS, técnicas de medición inercial, control informático de la navegación y sensores adicionales, consiguiendo sobrevolar cualquier área de interés de forma sistemática, rápida y eficiente.
En el mercado se pueden encontrar numerosos equipos UAV para su uso en gestión de regadíos, desde observación aérea simple, hasta sistemas completos “llaves en mano” con plataforma de control en tierra, y equipados con sensores.

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