Cloro contra algas y bacterias

Publicado el 21 de febrero del 2011 en la categoría Tecnología del riego

El cloro evita el crecimiento de algas y bacterias

La inyección de cloro y productos clorados para eliminar y evitar el crecimiento de las algas y las bacterias en los filtros, que puedan obturar la malla filtrante, se realizará antes del sistema de filtrado. De esta forma, los productos insolubles de hierro, de manganeso y azufre que se hayan ido formando por la acción del cloro quedarán retenidos en los filtros.

La cloración no debe realizarse al mismo tiempo que la fertirrigación con abonos nitrogenados ya que se producen cloraminas, unos compuestos que permanecen en el agua durante un largo tiempo, pudiendo llegar a dañar a los cultivos.

Tratamientos preventivos

  1. Hipoclorito sódico (de 100 gramos de cloro activo por litro de producto) en dosis de 10-20 cm3 por m3 de agua. Se aplica en los últimos 10 minutos de cada riego y se deja el agua en las conducciones hasta el siguiente riego.
  2. Hipoclorito sódico (de 100 g/litro) en dosis de 100-200 cm3 por m3 de agua (10-20 ppm). Este tratamiento se realiza cada 10-15 días, y consiste en mantener la solución en la instalación durante unos 30-60 minutos y lavarla posteriormente.
  3. Tratamiento continuo con cloro gaseoso en dosis de 1-2 ppm y tratamientos periódicos en dosis de 10-20 ppm. Si la concentración de hierro es superior a 0,1 ppm, la cloración se hará de una forma continua.

Cuando se encuentren obstruidos de forma total o parcial los filtros, reguladores de presión y emisores debido a la formación de mucílagos (mezcla de microorganismos y precipitados) habrá que realizar un tratamiento de limpieza con una concentración de cloro libre de 500-1.000 ppm (5-10 litros de hipoclorito sódico de 100 g/litro por m3 de agua). Se debe mantener la solución en la instalación durante 24 horas y después eliminar todos los sedimentos lavándola con agua a presión. El tratamiento con una dosis inferior provocará el taponamiento de los emisores, ya que las partículas y las costras desprendidas de las paredes de las conducciones, no se destruyen por completo.

Dosis altas de cloro contra algas, pueden provocar daños en los cultivos. Por ello, deberán realizarse tratamientos de limpieza cuando no haya cultivo o, en caso contrario, hacer un lavado abundante para diluir el cloro residual que sale por los emisores.

Se debe evitar el contacto del cloro con todos aquellos elementos que contengan latón como instrumentos de medida, los rotores de bombas, etc… ya que el cloro ataca al latón.

Con una bomba inyectora se realizará la inyección directa en las tuberías de la instalación. De esta forma, se controlarán con garantía las proporciones adecuadas en función de los caudales de agua existentes. En general, se utilizará la siguiente fórmula para calcular la cantidad necesaria de hipoclorito sódico en cualquiera de los tratamientos:

q = Q x c / C

  • q es el caudal de inyección en l/h.
  • Q es el caudal de agua de riego a tratar en l/h.
  • c es la concentración de cloro en el agua de riego en mg/l (o ppm).
  • C es la concentración de cloro en el producto clorado en mg/l.

En el mercado existen equipos electrónicos para la eliminación de algas y microorganismos por ultrasonidos, alimentados por energía eléctrica a 220 V o por energía solar fotovoltaica para aquellos sitios donde no hay corriente eléctrica. Los equipos constan de una central que se suele instalar en la caseta de mando de los cabezales de riego junto al embalse y de una sonda transmisora que por medio de un flotador se mantiene sumergida a unos 10 cm por debajo de la superficie del agua, esparciendo las ondas ultrasónicas a toda la masa y cubriendo una distancia radial de unos 400 metros más o menos.

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4 comentarios en “Cloro contra algas y bacterias”

  1. José dice:

    Hola, me gustaría que me aconsejasen cómo aliminar las algas en una balsa de riego. Es muy grande, 100×60 metros y 7 metros de altura máxima. En ella pusimos truchas para que se comieran las hierbas pero no funciona. Como el agua almacenada se emplea para regar aguacates y mangos, tenemos problemas de atascos en los goteros. Además hemos notado que se nos secan los árboles, quizás sea por la calidad del agua. En el artículo se comenta que el sulfato de cobre funciona, pero me gustaría saber si sería nocivo para los peces y algunos patos y aves que vienen a beber. Espero su respuesta, un saludo.

  2. Traxco dice:

    Hola José. Para preservar la fauna en la balsa no deben urilizarse químicos. En este caso recomendaríamos un equipo especial para la eliminación de algas y microorganismos en embalses de riego. Se trata de un equipo electrónico que funciona mediante ultrasonidos, alimentado por energía eléctrica a 220 V. con un mínimo consumo.
    Cumple con la normativa vigente y es altamente respetuoso con el medioambiente. La unidad central puede instalarse en la caseta de mando de cabezales de riego junto al embalse.
    La sonda transmisora, por medio de un flotador, se mantiene sumergida a unos 10 cm. por debajo de la superficie del agua, esparciendo las ondas ultrasónicas a toda la masa y cubriendo una distancia radial de unos 400 metros.

  3. Eustaquio dice:

    Tengo unos embalses de agua para riego y los tengo sucios (el agua está de color verde). No quiero utilizar químicos así que me parece más interesante el equipo de ondas electromagnéticas para eliminar las algas.

  4. Pedro Salmeron dice:

    No soy partidario de utilizar químicos en las aguas de riego. Prefiero eliminar las algas con sistemas electrónicos que emiten radiaciones de frecuencias y respetan la calidad del agua.

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