Plantación de almendros en intensivo

Publicado el 3 de mayo del 2019 en la categoría Producción agrícola

plantación de almendros

La plantación de almendros en intensivo está actualmente viviendo una notable transformación y expansión. En explotaciones con una recolección mecanizada y sin limitación de agua en la dotación de riego, está sustituyendo a cultivos herbáceos y leñosos.

En el cultivo del almendro se está extendiendo el sistema intensivo de producción donde la anchura entre calles está disminuyéndose a distancias de 3,5 a 4 metros y la distancia entre árboles entre 1 y 1,5 metros, alcanzando unas densidades de plantación que oscilan entre 1.666 y 2.857 árboles por hectárea. A la hora de diseñar la plantación de almendros siempre hay que tener en cuenta la maquinaria que después se va a utilizar en la explotación, en especial la de recolección.

En este sistema de cultivo, al estar los árboles tan cerca entre sí, es muy importante utilizar patrones que reduzcan el vigor de los árboles y la competencia entre ellos, pero fomentando la máxima ramificación (empezando a los 45 centímetros del suelo), con formación en eje, creando un seto productivo cuyas medidas (altura entre 2,5 y 3 metros y anchura entre 0,8 y 1,5 metros) también vendrán delimitadas por la cosechadora que se vaya a utilizar en la recolección. La variedad “Soleta” es la que mejor se adapta a este sistema de cultivo intensivo donde es importante orientar las filas en dirección norte-sur para reducir al máximo el sombreamiento.

La altura, anchura y ramificación se limitan mediante podas mecánicas y la máquina recolectora suele ser de las del tipo cabalgante similar a las utilizadas en el cultivo de olivo intensivo.

En la plantación de almendros juega un papel muy importante la densidad de floración, una correcta polinización (siendo imprescindible que la plantación disponga de variedades autocompatibles), la capacidad de producir anticipados, el endurecimiento de la madera y sobre todo, evitar las heladas.

Evitar las heladas en la plantación de almendros

La mejor solución para evitar las heladas es la instalación de microaspersores Pulsar antiheladas.

Las dos opciones más habituales para diseñar la instalación de un sistema antiheladas con micoaspersores Pulsar de Netafim son:

  1. Un ahorro máximo de agua focalizando toda el agua disponible sobre la copa. En este caso, se aconseja instalar un microaspersor por árbol con un caudal lo más ajustado posible. Este caudal y la bailarina elegida, se seleccionan según el tamaño de copa. Se trabaja con modelos Pulsar de corto alcance. En árboles con copa de 3 metros o menos, se utiliza un microaspersor Pulsar de 15 l/h con bailarina SSR y ADblack o blue. En copas de 3,5 metros el Pulsar de 20 l/h con bailarina SR y ADblack. En copas superiores a 3,5 metros se podría utilizar el Supernet SR a partir de 20 l/h.
  2. Sistema de cobertura “total”. En este caso no influye el tamaño de copa. Se usan modelos Pulsar de largo alcance (Pulsar 40 l/h cada 6 metros dentro de la línea).

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