El girasol como cultivo de rotación

El girasol, cultivado principalmente en fincas de secano, aunque también en regadío, es un cultivo oleaginoso. Es poco exigente en condiciones edafoclimáticas. Requiere de suelos bien drenados y mantiene una línea de compensación sobre los gastos generales, (adquisición de semilla, siembra, seguimiento, recolección y almacenaje). Estas características, hacen que el girasol sea apto como cultivo de rotación.
Alternativa adecuada como cultivo de rotación
Es considerado el tercer cultivo herbáceo, (por detrás de la cebada y el trigo), más adecuado para ser utilizado como cultivo de rotación. Los tres consiguen destruir el ciclo de plagas y demás enfermedades del cereal.
La producción por hectárea varía en función de la campaña, pero la media oscila entre los 950 y los 1.300 kilos aproximadamente.
En regadío es donde se producen semillas de variantes híbridas de girasol, manteniendo características muy valoradas. Dependiendo de la variedad y seguimiento en el desarrollo de las plantas, se han conseguido semillas con un 35-45% de contenido en materia grasa, un factor muy importante a la hora de valorar el producto final.
Beneficios del girasol
El girasol es vida para la industria apícola
El girasol, también es fuente de vida para las abejas. La miel con origen España es una de las más valoradas a nivel mundial. Esto es algo que olvidamos, actuando de forma muy poco responsable al consumir mieles procedentes de países que no cumplen los mínimos exigibles de calidad y seguridad sanitaria.
La pipa blanca de girasol
La pipa de girasol destinada al consumo de boca, (pipa blanca o con rayas blancas o negras), es muy apreciada por sus diversas propiedades. Disminuye el nivel de colesterol y de triglicéridos, además de contener un alto porcentaje de antioxidantes y mucha fibra. También se emplea en distintos tratamientos de adelgazamiento, principalmente por su gran aportación de proteínas y su interesante nivel de hidratos de carbono, al igual que por su contenido en grasas insaturadas. Las pipas de girasol las encontramos en distintos alimentos: pan, tortas, pizzas, lácteos, barritas energéticas…
La planta herbácea de girasol, (Helianthus annuus), de la familia de las asteráceas, cultivada como alimenticia, tiene un valor energético de 570 Kcal por cada 100 gramos. También tiene un alto contenido en minerales como fósforo, hierro, zinc, potasio, magnesio, vitamina E, antioxidantes… Elementos muy beneficiosos para la salud, además de imprescinibles para una buena acción cardiovascular.


