Cultivo del ajo con riego controlado

Publicado el 30 de octubre del 2013 en la categoría Producción agrícola

cultivar ajos con riego por goteo

Un sistema de riego deberá distribuir el agua de una forma uniforme por toda la superficie regada, así todas las plantas reciben la misma cantidad y se satisface la necesidad hídrica del cultivo en los intervalos entre riegos.

Hay que hacer el seguimiento de la humedad del suelo en el área cultivada y controlar el fertirriego.

Una forma práctica para monitorear la humedad del suelo en cultivos con riego por aspersión o con riego por goteo es en términos de la tensión de la humedad del suelo (THS), medida a partir de tensiómetros que ofrecen buena sensibilidad ante las variaciones de humedad. Para el caso específico del cultivo del ajo, la tensión de la humedad del suelo y la aplicación del riego inciden en el rendimiento y la calidad que tienen diferentes niveles de estrés hídrico durante el desarrollo del cultivo.

Entre los factores que afectan el rendimiento del ajo, se encuentra la aplicación del agua de riego. El volumen de agua aplicado y el método de riego, influyen en el rendimiento y en la calidad de la producción de ajo, como consecuencia del régimen de humedad del suelo; sin embargo, los resultados obtenidos son muy variables debido a diferencias en sistemas productivos, variedades cultivadas, condiciones climáticas y criterios para la aplicación de los riegos.

Las investigaciones han demostrado que el empleo de riego por aspersión, goteo o exudación, incrementa el ahorro y la eficiencia del uso del agua con respecto al riego por surcos, debido principalmente a que en éste último se requiere aplicar gran cantidad de agua para humedecer la zona radicular de los sitios más alejados de la fuente de abastecimiento del surco.

El tamaño del bulbo de ajo es el parámetro de calidad comercial más generalizado y el conocimiento del efecto en el manejo del régimen de humedad en el suelo sobre la distribución del rendimiento por calibre de bulbo, puede permitir a los productores tener una referencia para establecer sus metas de producción con base en la disponibilidad de agua para riego y sistema de riego seleccionado.

En el riego por goteo, exudación o aspersión se favorece el ahorro de agua debido a un mejor control sobre el volumen total de suelo que incluye la mayor actividad radicular. Sin embargo, la optimización de la tensión de humedad en la aplicación del riego es el resultado de varias variables, entre las que destacan el ahorro del agua, el rendimiento, la calidad del bulbo y la rentabilidad.

El riego por aspersión, goteo o exudación, se caracterizan por la aplicación del agua de una manera controlada, frecuente y dosificada, logrando que el contenido de humedad de la zona radicular del cultivo permanezca relativamente constante. Esto favorece a la absorción de nutrimentos por la planta, que se traduce en mayor rendimiento.

El suministro de agua al cultivo del ajo debe de suspenderse tres semanas antes de iniciar la cosecha para prevenir la decoloración y ruptura de las túnicas del bulbo. También el sabor y olor (pungencia), es un parámetro de calidad directamente relacionado con la disposición nutrimental y del ambiente, como la temperatura y el nivel de estrés hídrico al que se somete el cultivo.

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Un comentario en “Cultivo del ajo con riego controlado”

  1. Alfredo Ovando dice:

    Muy buenos sus artículos. Soy ingeniero agrónomo y me sirven para actualizarme.

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