Cultivo de agave

Publicado el 11 de julio del 2016 en la categoría Producción agrícola

cultivo de agave

El cultivo de agave o sisal está en auge, gracias a que su materia prima, (la fibra natural de sisal) se encuentra al alza en la demanda internacional. Útil para la fabricación de cuerdas de prensado, sogas, ronzales, para armar el yeso, para fabricar alfombras o incluso también para el sector naval, es preferido (en detrimento del cordaje sintético), por ser biodegradable y representar una ventaja ecológica para el medio ambiente.

La fibra representa el 4% de la planta, aunque puede aprovecharse el 96% restante, utilizando el residuo para producir biogás o extrayendo las sustancias activas del agave para la industria farmacéutica, también se puede producir alcohol a partir del zumo de agave. La fibra de sisal se utiliza para fabricar alfombras, esterillas, cabos, cuerdas, cordeles, maromas, redes, bolsos… Al ser más ligera que la fibra de vidrio, posee múltiples usos en la construcción (para aislantes, paneles o para la fabricación de yeso y de tejas), sirve para fabricar discos abrasivos de pulido ya que limpia sin rayar y por sus propiedades se utiliza en la elaboración de algunas pastas de papel.

El cultivo de agave

El cultivo de agave es plurianual, sus hojas tardan cuatro años en alcanzar su madurez y su pico de rendimiento se sitúa entre el 12º y el 15º año. Con la aportación de suficientes nutrientes al suelo y la aplicación del agua adecuada, se pueden alcanzar rendimientos de hasta 3 toneladas por hectárea.

Las plantas de agave se distribuyen en filas, dejando una distancia de un metro entre plantas y de dos mts. entre filas. Es aconsejable eliminar la maleza y trazar los surcos a favor de los aires dominantes. El terreno debe drenar bien, ya que el exceso de humedad es dañino para el agave. Las temperaturas óptimas para su crecimiento son 30 grados durante el día y 15 grados durante la noche, siendo susceptible a heladas cuando la temperatura es menor a 3 grados centígrados.

Riego y cosecha

Requiere poca agua pero con regularidad, en invierno debe mantenerse el suelo húmedo, en primavera (reanudación vegetativa) requiere riegos graduales que mantengan la tierra húmeda, no mojada y hacia final del verano se reducen los riegos.

Los trabajadores experimentados saben qué hojas están maduras y pueden cosecharse, cortan con gran destreza las espinosas hojas de un metro de largo y hacen montones para facilitar su transporte. Las hojas carnosas y lanceoladas se llevan a la muela donde son trituradas, el zumo fluye y se extraen las doradas fibras de sisal. La fibra húmeda se cuelga para su secado al sol, finalmente una prensa compacta la fibra seca en fardos de 100 o 25 kilos.

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Un comentario en “Cultivo de agave”

  1. Luis Villegas dice:

    Necesito 1 tonelada de agave para hacer unas pruebas de un proceso industrial en Madrid, España. ¿Conocen alguien en España que tenga plantaciones de agave y me pueda vender su producto?

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