El algarrobo, resistente y rentable

Publicado el 22 de diciembre del 2017 en la categoría Producción agrícola

algarrobo

Las vainas de algarrobo son muy apreciadas para diversos procesos industriales. Siempre ha sido un producto base para la alimentación de animales de granja, tanto en estado primario como moliéndolas para producir una harina que es muy aceptada por las aves y otros animales de corral.
Las cooperativas agrícolas y las comercializadoras adquieren las algarrobas para elaborar diferentes tipos de piensos para animales e incluso cada vez más un alto porcentaje se destina a las industrias transformadoras especializadas para el consumo humano.

Con el algarrobo (alimento natural) se prepara un sucedáneo del chocolate. Hoy día se emplea en los alimentos dietéticos. También procede de los granos de la algarroba el aditivo alimentario clasificado con la identificación E410 (Goma de Garrofín, Goma de Semillas de Algarrobo). En cuanto a la elaboración de alimentos, la harina de algarroba ofrece diferentes tonalidades y sabores más o menos intensos, en función del grado de tostado.

El cultivo del algarrobo

La algarroba es un cultivo rentable. El algarrobo es un árbol de follaje perenne con alta resistencia a la sequía y que no precisa de labores especiales. Tiene una altura de entre 5 y 6 metros, pudiendo llegar a alcanzar hasta 10 metros y produce flores de cada sexo en pie separado que son de color rojo y sin pétalos. Su fruto, la algarroba, es una vaina coriácea de color marrón oscuro de 10-30 centímetros de longitud.

Es un árbol duro y resistente, pero lento en dar sus primeros máximos de producción ya que tarda unos siete años desde su nacencia. Pero, a partir de ahí, la producción de frutos por árbol es muy alta dentro de cada ciclo anual. Su producción óptima puede llegar a los 90 e incluso a los 180 kilogramos por campaña.

La composición del fruto es de una pulpa gomosa de sabor dulce que es la harina de algarroba, azúcares (entre el 20% y el 30% de su peso), contenidos de glucosa, sacarosa, fructosa, pectina, proteínas, ácido benzoico y ácido fórmico, mucílago, taninos, goma de garrofín, no lleva gluten, es baja en grasa y rica en fibra. A partir de la goma de garrofín se obtienen productos para la fabricación de papel y para la industria farmacéutica, además de emplearse en el mundo de la cosmética en productos como pomadas, cremas, champús, etc. Las multinacionales de tabaco lo utilizan como aditivos para mejorar su sabor y olor. También es muy demanda la madera de este árbol sobre todo en el sector de la artesanía para la construcción de muebles y enseres.

Tras la cosecha y antes de su transformación, las algarrobas deben almacenarse en locales muy limpios, desparasitados, totalmente higienizados y sin humedades. Posteriormente, se seleccionan y se distribuyen por las pilas de lavado utilizando productos autorizados, después se sacan y se procede a su secado, ya sea con aire caliente o de forma natural extendiéndolas en zonas de sol. El paso siguiente es el troceado en el que se eliminan los elementos extraños e impurezas no deseadas, separando la pulpa (que representa el 90% del fruto) del garrofín. El producto final es la pulpa y el garrofín que debidamente higienizados se envasan dependiendo de las exigencias de los compradores para su futura elaboración.

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