Cultivo de higos

Publicado el 10 de febrero del 2021 en la categoría Producción agrícola

cultivo de higos

El cultivo de higos es resistente y además fácil de mantener. La higuera se reproduce por estacas principalmente, también a través de renuevos que salen al pie, injertos o acodos.
La mejor época para plantar es entre los meses de octubre y abril, evitando aquellos días de invierno con posibilidad de congelación. En las zonas con inviernos muy fríos, conviene esperar a que esta estación finalice. Sus raíces pueden llegar a ser exageradamente fuertes, por ello es recomendable controlar su desarrollo. Si las raíces se hacen muy grandes se pierde producción de frutos.

Crecen en todo tipo de terrenos, incluso aquellos que son pedregosos o arenosos, pero deben ser tierras permeables con un buen drenaje para que el terreno solo acumule la cantidad de agua suficiente. Necesitan mucho sol y un suelo con pH inferior a 6,5. La higuera puede llegar a medir de 8 a 10 metros de altura y su tronco puede alcanzar un perímetro de 1 a 3 metros. Puede vivir hasta 50 o 60 años, pero su crecimiento es lento y empieza a producir pasados 6 o 7 años de crecimiento. Las denominadas bíferas o reflorescentes dan dos cosechas: la primera al inicio de verano (brevas), más grandes de tamaño y la segunda en octubre (higos).

En un marco de plantación de 7×7 caben unos 200 árboles por hectárea.

El cultivo de higos requiere la aplicación de fertilizantes de liberación bien equilibrados como nitrógeno, fósforo y potasio. Por ejemplo, 10-10-10 una vez en primavera y otra en otoño, además de oligoelementos.

Para garantizar buenas cosechas es imprescindible su poda, así el calor y la luz del sol llegan a todos los rincones de la copa del árbol. Además, se debe retirar cualquier rama dañada por las heladas o que haya crecido defectuosa. La mejor época para realizar la poda de la higuera es al inicio de la primavera, una vez pasados los fríos invernales. Dado que cuesta mucho cicatrizar los cortes, se debe intentar reducir el tiempo de exposición a humedades u hongos. También conviene podar los brotes laterales para que no crezcan dispersas las ramas.

Es muy recomendable retirar en septiembre los frutos más grandes que un guisante para que los brotes den más producción al año siguiente.

Dependiendo de la variedad y del clima, cada brote productivo puede producir entre 8 y 15 higos. El peso de cada fruto oscilará entre 10 y 50 gramos. Cuando salen los higos conviene cubrir los árboles con red para protegerlos de los pájaros. El hecho de que los higos caigan antes de madurar, nos indica que hay un exceso de humedad.

La higuera requiere poca dosis de riego pero constante (con mayor intensidad en verano que en invierno), aproximadamente entre 600 y 700 litros por año. Hay que evitar los encharcamientos en la medida de lo posible que podrían producir podredumbre en sus raíces.

Los higos estarán listos cuando se comiencen a abrir o el néctar salga por el orificio de la base. Son ricos en azúcares naturales, minerales y fibra, fuente de vitaminas antioxidantes A y K, aportan potasio, magnesio, calcio, hierro y cobre.

Consejos para el cultivo de higos

  • Orientar las higueras hacia el sol: cuantas más horas de luz solar mejor.
  • Mantener el suelo con buena materia orgánica y buen drenaje.
  • Podar en primavera.
  • El agua de riego es muy necesaria sobre todo cuando tiene frutos, realizar riegos cortos y frecuentes.
  • Abonar con compost y estiércol alrededor del tronco, nunca junto a él.

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