Producción de aceite de calabaza

Publicado el 16 de julio del 2014 en la categoría Producción agrícola

Cultivar calabazas para extraer el aceite de sus pepitas

El cultivo de calabaza para extraer el aceite del interior de sus pepitas requiere una tierra fértil rica en nutrientes (no hay buenas calabazas sin una buena tierra) y mucho calor. En una hectárea crecen unas 18.000 plantas, con una separación entre filas de  70 centímetros. Las semillas muy sensibles al hielo se siembran a 3 centímetros de profundidad cuando el suelo se ha calentado y requieren aporte de nitrógeno cuando empiezan a crecer. Es fundamental controlar la maleza con un laboreo poco profundo, escardar o utilizar herbicidas contra las hierbas o las gramíneas adventicias. Toleran periodos cortos calurosos y secos pero debe aplicarse riego a principios de verano, más si la sequia persiste durante largo tiempo.

En un año normal, el rendimiento viene a ser de 50 toneladas por hectárea que suponen unos 500 kilos de semillas de calabaza, el kilo de pipas de calabaza en cuyo interior se encuentra el preciado aceite ronda actualmente los 17 euros, y para un contenido medio de aceite del 40% suponen 200 litros de aceite por hectárea.  En cuanto a la torta que queda tras la extracción del aceite, muy rica en proteínas, tiene una valoración en la alimentación animal de unos 60 céntimos el kilo.

El aceite de pipas de calabaza muy apreciado por los amantes de la buena cocina, está exento de alérgenos y presenta un contenido en vitamina E cinco veces mayor que el aceite de oliva. Su éxito se basa en las buenas prácticas agrícolas, sobre todo durante la cosecha, en un buen secado, con una torrefacción adecuada y un prensado apropiado. La experiencia y el buen hacer apuntan cuando es el momento perfecto para cosechar en que la calidad del aceite de calabaza va a ser la óptima, cuando los frutos amarillean indicando una maduración suficiente.

La recolección se realiza hoy en día con medios mecánicos, en Estiria al suroeste de Austria, donde la calabaza representa una fuente de ingresos segura, montan en la parte delantera del tractor un sistema tipo quitanieves con el que apartan en el campo las calabazas maduras, amarillas y carnosas, que se esconden bajo la hierba y el cañizo para alinearlas en hileras, a continuación pasan las máquinas de cosecha; un rodillo de púas situado en el costado de la máquina pincha las calabazas y las eleva hasta un tambor triturador, seguidamente las pipas se separan de la carne en un segundo tambor provisto de cepillos y de aspiración neumática. Un tornillo sinfín conduce las pipas de calabaza hasta la tolva, mientras la carne triturada de la calabaza se descargas sobre el suelo.

Después de su separación las pipas se secan con el fin de reducir en unas horas de un 60% a un 6-8% la cantidad de humedad. Finalmente las pipas de calabaza se trituran y se amasan con agua y sal en un cilindro calentado a 130 grados centígrados y el grañón verde que se obtiene se somete a una torrefacción ligera. A continuación se pasa a la prensa de donde saldrá el aceite de semilla de calabaza de sabor pronunciado y con reflejos que van del verde oscuro al verde oliva.

Etiquetas: , , ,

También te puede interesar:

Deja un comentario





Utilizamos cookies para mejorar nuestros servicios y la experiencia de nuestros usuarios. Si continúa navegando, consideramos que acepta nuestra política de cookies.