Mantenimiento de instalaciones de riego
El mantenimiento preventivo en una instalación de riego reduce los costes de producción y evita averías. El éxito radica en personalizar el calendario de operaciones a realizar de cada instalación.
Agricultura y Riego
El mantenimiento preventivo en una instalación de riego reduce los costes de producción y evita averías. El éxito radica en personalizar el calendario de operaciones a realizar de cada instalación.
En cuanto al fertirriego del olivo recomendamos el máximo fraccionamiento en la aplicación de fertilizante con cada ciclo de riego, con el fin de conseguir que los nutrientes estén disponibles siempre para el olivo en el bulbo húmedo y así evitar la contaminación por lixiviación.
Una vez se han saneado las raíces y podadas las ramas del árbol a plantar, se utilizará tierra mezclada con estiércol en su enterrado. Debe nivelarse y orientar el árbol convenientemente, instalando un tutor para que crezca recto y evitar de este modo que lo bambolee el viento.
Para llegar a mitigar los problemas de salinidad es necesario incrementar la permeabilidad con labores profundas y drenajes, efectuar lavados con riego abundante, aportar estiércol y alternar los cultivos con especies desalinizantes.
La aplicación a alta presión (entre 5,5 y 7 bares) de abrasivos de origen agrícola, mata las malas hierbas que podrían disminuir la producción. Al proyectar deyecciones de ave pulverizadas, se consiguen los mismos resultados al tiempo que se procede a la fertilización de los suelos de cultivo.