Elección y gestión del riego más adecuado

Publicado el 19 de noviembre del 2014 en la categoría Tecnología del riego

elección y gestión del riego

En la búsqueda del mayor beneficio y la máxima producción agrícola con los recursos que hay disponibles, juega un papel muy importante la elección del sistema de riego más adecuado según las características del suelo y según las circunstancias de la explotación.

Factores que influyen en la elección, como son la inversión, la rentabilidad, la cantidad de agua, abastecimiento, disponibilidad, mano de obra, tiempo, cultivos a rotar, sistema de producción, las características del terreno, la topografía, la climatología, etc…, contribuyen a seleccionar el método más apropiado.

Una mala elección en cuanto al sistema de riego puede ocasionar pérdidas. Un abuso en la aplicación de agua de riego, por ejemplo, además de un gasto en inversión poco útil, puede ocasionar erosión, encharcamientos, escorrentías, pérdidas de nutrientes por lavado o aumento de la salinidad de los suelos.

En el cultivo de regadío, la gestión del riego (caudal aplicado por hectárea, frecuencia de riego, etc.), actuando adecuadamente en los momentos críticos, es fundamental para obtener una buena producción final. La eficacia y eficiencia de la aplicación del agua son la clave del éxito, el riego es eficiente cuando se aprovecha más del 70% del agua aplicada.

La finalidad del riego es aportar agua al terreno lo más cerca posible de las raíces de la planta, siendo el agua verdaderamente productiva aquella que las raíces observen, y el suelo debe facilitar esa absorción sin que la planta tenga que realizar grandes esfuerzos, además hay que conocer muy bien las necesidades hídricas del cultivo y definir una estrategia de riego que se adecúe a las características específicas de la explotación agrícola.

El agua de riego desaprovechada o aprovechada va directamente relacionada con el manejo del riego: caudal aplicado, tiempo y frecuencia, y con las características físicas e hídricas del terreno: velocidad de infiltración, capacidad de retención, densidad, profundidad y condiciones de estratificación del suelo.

Aplicación, almacenamiento y uniformidad

La aplicación determina la retención de agua en la zona radicular con respecto al agua repartida sobre el terreno. Se denomina almacenamiento a la parte de agua que queda retenida en el suelo en relación con la necesaria para llegar a capacidad de campo. La uniformidad es la manera con la que los emisores reparten al agua de riego.

Factores variables y constantes que influyen en la uniformidad

La distribución del agua de riego se comporta de forma diferente dependiendo de factores variables como la velocidad de infiltración en el terreno o la profundidad de enraizamiento de la planta, o de factores constantes como la pendiente, la textura y las propiedades del suelo.

Riego por aspersión

El más parecido al riego por lluvia es el riego por aspersión, con la ventaja de que se puede controlar el tiempo de aplicación, la superficie a regar, la intensidad de riego y el tamaño de la gota. Es apto para cualquier tipo de suelo y para cualquier tipo de cultivo en sus diferentes fases, incluso para riegos de germinación en los que se debe aplicar láminas de agua muy ligeras, y muy práctico como sistema de riego anti heladas.

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