Economía circular en agricultura
La economía circular en agricultura persigue cerrar el ciclo de vida de los productos, los servicios, los residuos, el agua y la energía. Las explotaciones agrícolas (en muchas ocasiones aisladas y con dificultades para conectarse a la red eléctrica), están también tratando de generar su propia energía, buscando el autoconsumo.
En España, el sector de la agricultura y el regadío concentran el 25% de las plantas fotovoltaicas para autoconsumo agrícola.
La economía circular es un concepto económico dentro del marco del desarrollo sostenible y cuyo objetivo es la producción de bienes y servicios al tiempo que reduce el consumo y el desperdicio de materias primas, agua y energía.
Un productor puede colocar paneles fotovoltaicos y alimentar una bomba para sacar agua de un pozo con un resultado más económico que llevar hasta ahí la red eléctrica o depender del suministro de gasóleo para un grupo de motobomba diésel. Además, actualmente la tecnología permite que una explotación opere de manera autosuficiente gracias a la energía fotovoltaica, con instalaciones económicamente rentables para el agricultor ya que los precios de los paneles solares se han reducido sustancialmente.
¿En qué consiste la economía circular en agricultura?
- Rediseñar: repensar los procesos agrícolas para minimizar el consumo de insumos y maximizar la eficiencia con el uso de recursos naturales.
- Reducir el consumo de insumos.
- Reutilizar aguas residuales regeneradas para riego, o subproductos de la producción por ejemplo, para acolchado que ayudan a retener la humedad, controlar las malas hierbas, regular la temperatura y mejorar la estructura del terreno al descomponerse.
- Reparar en lugar de comprar maquinaria nueva.
- Reciclar elementos que pueden seguir siendo útiles, aperos o maquinaria modificada.
- Refabricar. Obtener energía a partir de fuentes renovables u obtener otros ingresos, por ejemplo con el turismo agrícola.
- Recuperar residuos, deyecciones… para fertilización.
Beneficios de la economía circular en agricultura
- Transforma residuos en recursos (compost, energía), reduciendo gastos energéticos y en fertilizantes.
- Mejora la salud del suelo.
- Optimiza el uso de agua.
- Disminuye la huella de carbono.
- Promueve una producción sostenible y rentable.
- Crea otros ingresos complementarios.
Ejemplo de economía circular de Viñas del Vero
Viñas del Vero cierra el ciclo del agua guardando la que usan en la bodega para posteriormente depurarla y ser reutilizada en los sistemas de riego. Dispone además, en la explotación, de un parque fotovoltaico situado sobre una parte del terreno menos fértil e incluso otro como conjunto flotante en la superficie de una balsa. De esta forma, consiguen refrigerar los paneles solares para que así produzcan más energía y reducir la pérdida de agua de la balsa por evaporación. Toda la energía que produce se consume dentro de la explotación (“ciclo cerrado”).
Una pequeña parte de la energía fotovoltaica la dedican a hidrolizar el agua para producir hidrógeno por electrolisis, que se utiliza dentro de la propia explotación en un vehículo todo terreno agrícola con pila de combustible.
También hay otras explotaciones con instalaciones híbridas, sistemas fotovoltaicos de autoconsumo con hibridación de diésel. Los paneles solares cubren parte del consumo y el resto de la demanda energética se resuelve por medio de grupos electrógenos.
¿Qué otras formas de agricultura circular existen?
Otra forma de agricultura circular, en este caso a partir de los residuos, es aprovechando las deyecciones ganaderas procedentes de las granjas de porcino mediante digestión anaeróbica de los purines. El biogás generado se utiliza en las calderas de calefacción de la propia granja, en sustitución del gasóleo, y produciendo con los restos, abono de primera calidad para fertilizar los campos.