Mantenimiento del jardín

El mantenimiento del jardín y otros espacios verdes consiste en mejorar el bienestar de la vegetación y su aspecto estético. Las operaciones de mantenimiento deben adaptarse a los diferentes tipos de jardines. Se requiere experiencia en la planificación y organización de las diversas tareas que hay que llevar a cabo a lo largo del año, en el uso de la maquinaria y el equipo más adecuados para cada tipo de tarea, extremando la seguridad personal y ambiental. Se necesita preparación para ciertos tipos de operaciones como la poda y la fertilización siendo aconsejable en algunos casos buscar ayuda en profesionales cualificados.
Labores rutinarias de mantenimiento del jardín
El mantenimiento rutinario en sus aspectos generales, implica esencialmente: cortar el césped, airearlo, fertilizar, regar, podar y recoger los restos de las plantas.
El corte habitual del césped suele hacerse semanalmente a una altura baja de entre 15 y 25 centímetros. Es necesario haber contemplado antes los factores que inciden en la elección del cortacésped.
¿Cómo elegir el cortacésped más adecuado?
Hay que contemplar el tamaño y forma del césped, la frecuencia de corte, el ancho del corte, la recogida de la hierba cortada, la presencia de árboles u otros obstáculos y la topografía del terreno.
El uso de cortadores de césped robóticos ha crecido en los últimos años, con una amplia gama de modelos que ofrecen soluciones efectivas de precisión y autonomía para diferentes situaciones de césped. Existen modelos inalámbricos con tecnología de mapeo y navegación, conectividad Wi-fi y Bluetooth, que permiten el control remoto a través de una aplicación.
Ante la presencia de formas irregulares del césped, árboles, arbustos, setos, macizos de flores, etc., habrá que terminar el corte con un recortador de cuerda operado manualmente.
Cuando los restos de vegetal inerte, hierba, hojas, paja supera los 2 milímetros de espesor, reducen la aireación del suelo y la penetración del agua, promoviendo el desarrollo de enfermedades, por lo que deben retirarse y eliminarse, generalmente con un rastrillo o escoba de metal.
Cuando la compactación excesiva u otras causas conducen a la asfixia del suelo, generalmente en primavera, se requiere aireación para restaurar la estructura a través de la escarificación. Una máquina escarificadora realiza cortes verticales profundos en el suelo (hasta 800 y 1000 agujeros por metro cuadrado) y elimina la capa de residuos orgánicos, paja y musgo acumulado.
Fertilización del césped
Se debe utilizar materia orgánica para nutrir el suelo. Hay que planificar la dosis anual de nutrientes, el tipo de fertilizante a utilizar, el número de intervenciones, y seleccionar la máquina a utilizar. En primavera se utilizan fertilizantes equilibrados en nutrientes básicos, mientras que en verano la fertilización apoya la floración y requiere un mayor contenido de potasio. Los fertilizantes granulados se distribuyen con esparcidores centrífugos arrastrados o suspendidos. Los fertilizantes líquidos proporcionan un efecto más inmediato, se disuelven en agua y se aplican a través del riego.
Riego del jardín
Una parte vital del mantenimiento del jardín es el riego.
Los sensores de humedad modernos permiten controlar el estado de humedad del suelo y aplicar el riego antes de que la vegetación se estrese. La cantidad de agua requerida dependerá del tipo de suelo, según sea más arenoso o arcilloso. Es importante en el césped evitar el riego frecuente y ligero, ya que esto puede mantener el sistema radicular poco profundo. El riego se puede llevar a cabo en cualquier momento del día, pero son preferibles las primeras horas de la mañana y de la noche. Los sistemas de riego pueden ser de aspersión en instalaciones fijas, semifijas o móviles y de micro riego o riego localizado. Este último permite un ahorro significativo de agua y es ideal para árboles y arbustos.¿Cómo optimizar el riego del jardín?
Conociendo las necesidades hídricas de cada planta y automatizando los sistemas de riego.
Es importante prevenir plagas, insectos u hongos a través de un monitoreo cuidadoso y una buena prevención de las causas que pueden conducir al inicio de la enfermedad. La protección puede ser biológica o química, usando pulverizadores.
Poda de árboles, setos y arbustos del jardín
Otra tarea muy importante en las labores de mantenimiento del jardín es la poda.
La poda es estacional y se realiza para dar forma, eliminar partes secas o favorecer el crecimiento. Para los arbustos que florecen en invierno y primavera, la poda debe hacerse al final de la floración. En los arbustos con flores de verano y otoño, la poda se realiza al final del invierno. Se utiliza tijera tanto manual como a batería.
Hay tres tipos de tijeras de podar:
- De dos hojas, ideal para madera blanda o fresca.
- Hoja fija, adecuada para madera dura o seca.
- Hoja de derivación, que se comporta como tijera de dos hojas y es adecuada tanto para madera fresca como seca.
En los setos, la poda se lleva a cabo para mantener su forma. Para fomentar la vegetación en la base, se da una forma ligeramente trapezoidal, con la base más ancha que la parte superior. La regla general es reducir el ancho en 10 cm por cada metro de altura. Para crear formas arquitectónicas específicas, se utilizan cortasetos mecánicos. Primero, se corta verticalmente de abajo hacia arriba y viceversa, y luego horizontalmente en la parte superior. Para el acabado y el recorte, se utilizan tijeras manuales o a batería, o tijeras manuales con cuchillas dobles alargadas y mangos largos. La poda rutinaria de árboles ornamentales consiste en trabajos de mantenimiento realizados a intervalos de 1-2 años para formas formales y a intervalos más largos para formas informales. Esto implica la eliminación total o parcial de ramas demasiado crecidas y/o vigorosas, pero para las formas libres, el enfoque está en recortar la parte superior y adelgazar las ramas. La motosierra se utiliza para cortar ramas demasiado crecidas, mientras que las podadoras se utilizan para cortar ramas con un diámetro de entre 4 y 5 centímetros.
La caída de las hojas de los arboles es gradual y el proceso dura varios meses (10 árboles en un año generan entre 1,5 y 2 m3 de hojas) y para recogerlas generalmente se usan sopladores y aspiradoras manuales. La hierba se suele recoger directamente durante la siega (entre 0,5 y 3 m3 por cada 1000 m2 de césped). La poda de ramas de árboles depende de la especie y su desarrollo (para 10 árboles oscila entre 1,5 y 2,5 m3). Los residuos de poda de setos suelen ser de entre 4 y 5 m3 por cada 1000 metros lineales.
A la hora de contratar servicios profesionales para el mantenimiento del jardín, hay que tener en cuenta que la empresa cuente con seguro de responsabilidad civil para cubrir posibles accidentes o daños en la propiedad y que el servicio incluya la retirada de restos de poda y residuos.


