La agricultura podría aprovechar los elementos de este residuo humano y animal, para fertilizar las cosechas, igualmente podría utilizarse para obtener energía renovable (baterías de hidrógeno), este es el objetivo de varios investigadores que intentan aprovechar el residuo más abundante del planeta.
Un equipo de investigadores de la Universidad de Ohio (EEUU) ha propuesto un sistema para producir hidrógeno a partir de la orina. El hidrógeno es considerado por algunos expertos como el sistema de generación eléctrica del futuro. La orina de una vaca podría suministrar energía para proveer de agua caliente a 19 hogares.
La falta de tecnologías económicas para su almacenamiento es uno de los principales escollos que impiden su generalización en la actualidad, sin embargo creen que la clave para solucionar este inconveniente podría estar en la urea. Este componente principal de la orina incorpora en su estructura cuatro átomos de hidrógeno por molécula.
Los científicos han desarrollado un sistema de electrólisis barato para romper la molécula y lograr el hidrógeno sin necesidad de utilizar grandes cantidades de electricidad. Para liberar el hidrógeno del agua se necesitan 1,23 voltios, mientras que con este sistema solo se requieren 0,037 voltios.
Extraer fertilizante de la orina
La orina contiene fósforo, un elemento utilizado como fertilizante cuyo precio se ha incrementado en un 50%, utilizar la orina como fertilizante alternativo reduciría el impacto medioambiental de los abonos químicos convencionales.
Investigadores de la Universidad sueca de Gotemburgo han desarrollado un sistema que acelera el proceso de formación de cristales de nitrógeno en la orina en reposo, los experimentos han demostrado que este fertilizante funciona igual o mejor que los comerciales y carece de restos de productos farmacéuticos. El método no es caro ni complicado y se podría adaptar a escalas más pequeñas, como granjas o plantas de tratamiento de aguas residuales.
Científicos de la Universidad finlandesa de Kuopio han descubierto que la orina humana (cada persona vierte en el retrete una media de entre siete y nueve litros de orina a la semana), gracias a sus componentes: nitrógeno, fósforo y potasio, junto con la ceniza de madera, podría actuar como fertilizante alternativo para los tomates, según sus responsables esta combinación aumentó su rendimiento en comparación con otros tomates sin fertilizar, sin que se detectaran riesgos de contaminación microbiana o química.
En Suecia, conscientes del potencial de la orina, estudian la idea de generalizar sanitarios que desvíen este residuo para su aprovechamiento.
Convertidor de orina en agua
El diseñador Leonardo Manavella ha creado el “Aqua H2O”, un aparato que transforma tanto la orina humana como la animal en agua potable. El residuo líquido pasa a través de un filtro de carbón activo que elimina el color y el sabor. Una vez que la orina se ha “limpiado”, el recipiente queda lleno con agua disponible para beber.
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Hola, soy de Perú. Me parece excelente este artículo sobre lo que están haciendo los científicos en cuanto al uso de la orina como fertilizante.
Qué bueno encontrar información sobre el uso de la orina como fertilizante, me ha resultado muy interesante el artículo para una investigación sobre el uso de la orina como fertilizante foliar en Perú. Saludos.