Pitaya: plantación y cultivo

Publicado el 24 de noviembre del 2021 en la categoría Producción agrícola

pitaya

El tallo principal de la pitaya o fruto del dragón, es leñoso y sus tallos secundarios son carnosos con forma de sección triangular. Tiene tres o incluso cuatro caras según la variedad, con aureolas con espinas en sus bordes, distanciadas entre sí unos 3 ó 4 centímetros aproximadamente.

Sus raíces primarias profundizan en el terreno en torno a 25 cm y las raíces adventicias secundarias que salen de los tallos verdes, ayudan a la fijación en la realización de trasplantes.

Los dos tipos de fruta de pitaya que existen son de cáscara roja y pulpa roja o de cáscara roja y pulpa blanca según la variedad.

Tiene flores hermafroditas, vistosas, blancas o rosadas en forma de tubo o trompeta de 26 a 36 centímetros de largo, que se abren solo por las noches.

Esta planta rústica crece bien en climas tropicales y subtropicales secos (entre 16 y 25º). Requiere suelos franco arenosos bien drenados y puede admitir suelos salinos. Cuando los suelos son arcillosos, se debe realizar la plantación sobre lomos o caballones. Además, le favorecen los terrenos ricos en materia orgánica. Los requerimientos de agua varían según la especie, humedeciendo varias veces al día la planta durante los días más cálidos del verano y una vez cada tres días en invierno. Necesita poca agua ya que pertenece a la familia de los cactus. Sin embargo, requiere mucho sol ya que en la sombra producen pocos frutos y de baja calidad.

Se reproduce en invierno a través de semilla o cortando por los nudos de los tallos carnosos. En este caso, hay que desinfectar la parte del tallo que se va a introducir en la tierra (para evitar la entrada de patógenos) con una pasta a base de fungicidas. Al día siguiente, cuando ya se ha secado el fungicida, se procede a plantar en maceta. Durante un periodo de 45 a 60 días para posteriormente trasplantar a campo.

Plantación de la pitaya

La época de plantación debe coincidir con el periodo de lluvias a partir de octubre. O incluso a partir de agosto si se dispone de riego presurizado, pero siempre después del periodo de heladas.

Se plantan uno o dos tallos principales orientados hacia el este o el oeste, utilizando tutores simples de madera, palma o cemento. Los tutores consisten en un travesaño de 1 mt. en forma de té o cruz en la parte superior, que sustenta y facilita la distribución de los tallos verdes. La densidad de plantación suele ser de 1200 plantas por hectárea en un marco de 4 x 2.

También se pueden plantar en espaldera mediante estructura de postes de madera, palma o cemento. Se unen con dos cables de acero (uno superior y otro a un metro por debajo del primero), que sustentan las mangueras de riego. En este caso, requerirá de tutores secundarios cada dos metros.

Fertilización

En la base de la planta se colocan unos 100-200 grs. de fertilizante que puede ser: urea, fosfato de amónico o triple quince. Para la fertilización general, aunque siempre conviene analizar la tierra para detectar las deficiencias, se recomiendan 6 aplicaciones de 50 gramos de triple quince más 4 kilos de humus, alrededor de la planta pero sin tocar el tallo. A partir del segundo año, se recomienda aumentar la aplicación a 100 gramos cada dos meses. También requiere magnesio, cobre y hierro cada 3 meses desde la primavera hasta el invierno.

En los periodos de poda se requiere guiar uno o dos brotes en el primer año hasta alcanzar la parte superior y una vez ahí, favorecer los brotes laterales. Posteriormente, se deben eliminar tallos secos o enfermos y tallos improductivos para evitar la rotura del tutor por exceso de peso y permitir la circulación de aire y luz.

Conviene proteger la fruta con bolsas de polietileno de color blanco lechoso, dejando el extremo abierto para evitar el exceso de humedad. El fruto está listo para ser cosechado cuando la base y la punta del mismo adquieren una tonalidad rosada.

Una planta de pitaya produce entre tres y cuatro frutos en los primeros dos años y entre el quinto y sexto año la producción se estabiliza hasta producir 50 frutos por planta. Es una fruta rica en minerales como hierro, calcio, fósforo y vitaminas B, C, y E. Cada hectárea produce 4.000 kilogramos de pitaya por ciclo.

Etiquetas:

También te puede interesar:

Deja un comentario





Utilizamos cookies para mejorar nuestros servicios y la experiencia de nuestros usuarios. Si continúa navegando, consideramos que acepta nuestra política de cookies.

ACEPTAR
Aviso de cookies