Patrón de riego

Publicado el 17 de marzo del 2017 en la categoría Tecnología del riego

integridad del patrón de riego

Un componente esencial para preservar la menor intensidad de aplicación y la eficiencia del riego en el terreno es la integridad del patrón de riego.

Integridad del patrón de riego

La integridad en el patrón de riego se refiere a la consistencia de la huella de distribución de agua en un sistema de riego.

Esta consistencia requiere mantener el tamaño del área de cobertura total y la uniformidad dentro de esa área. Esto significa que los sistemas de riego deben aplicar las gotas de agua con un tamaño adecuado, o las gotas más grandes que el suelo y los cultivos permitan.

Gotas más grandes llegarán más lejos, proporcionando un mayor diámetro de cobertura. Sin embargo, no pueden ser demasiado grandes ya que podrían dañar el suelo o las plantas.
Por el contrario, las gotas que son demasiado pequeñas pueden ser arrastradas por el viento y llegar a algún lugar no deseado. Además, pueden evaporarse todas juntas y nunca llegar al nivel del suelo. Cuando ocurre cualquiera de estas dos cosas, el patrón de riego general se distorsiona. Unas gotas del tamaño correcto mantendrán la integridad del patrón del sistema de riego.

Los sistemas de riego se seleccionan en función de los datos de rendimiento. Estos datos se emplean para determinar el espaciamiento y la altura para ofrecer la huella, así como la uniformidad y tasa de aplicación necesarias.

Algunos factores ambientales pueden hacer que los sistemas de riego tengan un comportamiento muy diferente en condiciones de campo, lo que genera discrepancias entre el rendimiento diseñado y la realidad.

El resultado afecta a la uniformidad y eficiencia de la aplicación, especialmente en aquellos equipos que suministran pequeñas gotas, ya que son susceptibles a los efectos del viento.

Imaginemos dos regaderas diferentes. Una tiene agujeros que son lo suficientemente grandes como para dispensar gotas de agua de tamaño medio, mientras que otra tiene agujeros que son muy pequeños, proporcionando una nebulosa de agua.

Ahora imaginemos la utilización de estas regaderas delante de un ventilador muy grande. ¿Cuál creará una huella mojada más consistente? Aquellas gotas de agua con el tamaño más adecuado para mantener la integridad del patrón, es decir, las gotas más grandes que el suelo y los cultivos permitan. La integridad del patrón de riego y una menor intensidad de aplicación, mantienen el suelo en buen estado.

Normalmente, las altas presiones producen gotas más pequeñas. Hay otros beneficios que aconsejan que se reduzcan las presiones de trabajo.

Un funcionamiento a baja presión se traduce en menores requerimientos de potencia y menor consumo de energía, pero es imprescindible que los equipos de riego diseñados específicamente para trabajar a baja presión aseguren un rendimiento óptimo.

Conclusiones

Para una óptima relación entre el agua y el suelo se debe reducir la intensidad de la aplicación y mantener la integridad del patrón de riego.

El suelo necesita la cantidad correcta de agua en el momento adecuado para no sufrir daños. Si el suelo recibe muy poca agua, no será capaz de satisfacer adecuadamente la necesidad de los cultivos, mientras que si el suelo recibe demasiada agua, se generarán escorrentías.

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