Cómo mejorar el riego de precisión

Publicado el 6 de marzo del 2013 en la categoría Tecnología del riego

riego de precisión en pivotes centrales

Investigadores de Israel y Texas han desarrollado un sistema que abre y cierra automáticamente la emisión del agua de riego según la temperatura de las hojas del cultivo, controlando la eficacia del uso del agua y la uniformidad, para conseguir los rendimientos máximos en las cosechas con cada gota.

Para determinar cuándo regar, hay que tener en cuenta variables tales como la calidad del suelo, el tipo de cosecha y la temperatura.

Esta nueva tecnología se conoce como “umbral de tiempo y temperatura” (TTT son sus siglas en inglés). Se basa en que las plantas crecen mejor en una gama reducida de temperaturas, y esta gama podrá variar dependiendo de la especie de cultivo. Para el algodón, el método del umbral de tiempo y temperatura ordena el riego cuando la temperatura de la hoja supera los 28ºC durante más de 4 horas y media. Se tiene en cuenta la temperatura de la hoja y el índice de tensión de agua en las cosechas para predecir la presión de agua en las hojas, una medida de deficiencia de agua o de tensión en la planta, además de un sistema manual basado en la humedad del suelo.

Cada cosecha tiene su propia temperatura óptima para llegar a producir los rendimientos más altos (para el algodón es de 23ºC – 32ºC). Si la temperatura de la planta sube por encima del punto óptimo, se activa de forma automática el riego de precisión.

El suelo, la topografía y las necesidades de agua varían dentro de cada parcela. Con el riego de precisión se trata de equilibrar la aplicación de agua según esas variaciones de suelo y de cosechas. La aplicación más precisa de agua, de nutrientes y pesticidas lleva a rendimientos más altos y a notables beneficios ambientales.

La disponibilidad de agua es clave para la agricultura. Los sistemas automatizados de riego son una pieza fundamental para reducir el uso de agua, haciendo un uso sostenible y aumentando la rentabilidad de la explotación, gracias a que se reducen los costes que supone el bombeo del agua.

Mediante sensores infrarrojos montados a intervalos regulares en los tramos del sistema de riego de pivote central, se puede medir la temperatura de las cosechas. Utilizando otros sensores infrarrojos estacionarios dispuestos en el campo, se verifican estas mediciones. Los datos son transferidos a un ordenador que transmite las instrucciones al pivote central, pudiendo variar las aplicaciones de agua en un mismo campo, donde hay diferentes tipos de suelos, o donde se están cultivando dos o tres cosechas diferentes.

Este estudio concluye que estos sistemas de riego de precisión por temperatura de las hojas, funciona muy bien para maíz y semilla de soja. Se obtienen rendimientos más altos para la soja y un uso más eficaz del agua para el maíz.

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