Ritmo de crecimiento del fruto

Publicado el 11 de agosto del 2010 en la categoría Noticias agrícolas

Ritmo de crecimiento en tomate y pimiento

Para afrontar posibles problemas de calidad de los frutos que surgen con frecuencia durante la producción, lo primero que se debe hacer es comprender la conexión entre: ritmo de crecimiento del fruto, estrategia de riego y desórdenes fisiológicos. Si se comprende cuándo y cómo se desarrolla el crecimiento de los frutos y cuándo es más conveniente regar, se pueden evitar algunos desórdenes (la herrumbre, el agrietamiento y la pudrición apical).

Ritmo de crecimiento del fruto

Algunos frutos como el pepino, el tomate y el pimiento, no mantienen un ritmo de crecimiento constante durante el día y la noche. El ritmo de crecimiento del fruto decrece conforme la actividad de la planta y la transpiración van aumentando durante el día. Aumenta al final de la noche y también temprano por la mañana, antes del amanecer.

Herrumbre y agrietamiento

Tras la polinización (seis o siete semanas después) pueden producirse en la piel del fruto, grietas finas como vellos (herrumbre) así como grandes grietas y reventones. Las grietas se producen porque la expansión de la piel no puede adaptarse al mismo ritmo de crecimiento del fruto. El riesgo aumenta cuando existe baja densidad de frutos. La herrumbre y el agrietamiento o reventón del fruto, son interacciones complejas relacionadas con numerosos factores ambientales y con la estrategia de riego.

Pudrición apical

Se trata de un desorden en el crecimiento de frutos jóvenes, que se desarrolla unos 14 ó 21 días después de la polinización. El calcio sólo puede viajar en la corriente de agua (vasos del xilema). Éste es el periodo de desarrollo de fruto en el cual el número de vasos de xilema transportando agua a las paredes celulares de la planta y del fruto, es mucho mayor que el número de vasos transportando agua al extremo apical del fruto. Si el fruto crece demasiado rápido en este periodo, los vasos de xilema no tendrán tiempo suficiente para crecer y desarrollarse y transportar el calcio tan necesario al extremo apical del fruto.

La velocidad de desarrollo de los vasos de xilema que transportan calcio, se ve reducida por la salinidad en el suelo. La velocidad de crecimiento del fruto también se ve afectada por la temperatura del fruto, la cual incrementa la importación de azúcares y agua a su interior.

Riego en el momento preciso

Para controlar el crecimiento del fruto y sus problemas fisiológicos, una de las principales estrategias consiste en proporcionar a la planta la cantidad correcta de agua. Debe evitarse el riego por la noche, cuando la punta y las hojas de la planta están más frías que el suelo y el fruto, ya que si se rienda en este momento, la presión de las raíces forzará el agua de riego en el interior del fruto, produciendo herrumbre y agrietamiento.

Conclusión

El desarrollo del fruto es distinto en cada momento del día. Es importante controlar el ritmo de crecimiento del fruto con una estudiada estrategia de riego y de los valores de salinidad en el suelo, durante el periodo del día en que la planta tiene estrés de temperatura e iluminación. Para evitar la aparición de problemas como herrumbre, agrietamiento y pudrición apical, hay que aplicar la mayor parte del volumen de agua y conseguir la mayor cantidad de drenaje, cuando la planta está bajo estrés y el fruto está creciendo más lentamenteme, que suele ser al mediodiodía.

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