Bioestimulantes agrícolas con microalgas

Publicado el 15 de noviembre del 2018 en la categoría Labores del campo

bioestimulantes agrícolas

Gracias a los bioestimulantes agrícolas, cultivos como la fresa o el arándano pueden aumentar su producción, mejorar el calibre del fruto y solucionar la asfixia radicular. Además, los bioestimulantes que están enriquecidos con zinc y con magnesio, provocan mejoras en la parte aérea del arbusto y en general, imprimen mayor capacidad enraizante, lo que ayuda a superar el estrés vegetal.

¿Qué son los bioestimulantes agrícolas?

Los bioestimulantes vegetales son compuestos que impulsan el desarrollo y el metabolismo de los cultivos para que puedan afrontar condiciones de adversidad como estrés, plagas o enfermedades.
Estos pueden contener sustancias, compuestos y microorganismos cuyo uso funcional, cuando se aplican a las plantas o la rizosfera, permite incrementar el desarrollo, el vigor, el rendimiento y la calidad del cultivo mediante la estimulación de procesos naturales que benefician el crecimiento y las respuestas al estrés biótico y abiótico.

Según su origen, los bioestimulantes se dividen en tres grupos dependiendo de la base utilizada para su elaboración: algas marinas, aminoácidos o hidrolizados proteicos. Los basados en extractos de algas para agricultura representan el 35% de los bioestimulantes a nivel internacional, otro 35% son los basados en ácidos húmicos y fúlvicos y el resto lo forman los basados en aminoácidos y otros.

Los basados en algas pueden ser elaborados a partir de algas capturadas en el mar o de microalgas que son cultivadas de forma intensiva y controlada. Los extractos de microalgas, base de una parte importante de los bioestimulantes agrícolas, contienen hasta el 70% de su peso en proteína, una gran cantidad de fitohormonas (clave para el desarrollo vegetal) y una gran riqueza en ácidos grasos omega-3 que contienen gran cantidad de pigmentos y carotenoides antioxidantes, polisacáridos, vitaminas o carbohidratos.

Cultivo intensivo de microalgas para elaborar bioestimulantes vegetales

La microalga es una materia prima innovadora y sostenible de alta productividad. Su proceso de elaboración se lleva a cabo con el máximo control. Primero se generan cantidad y calidad de células jóvenes de estirpes de microalgas seleccionadas (existen más de 60.0000 tipos), en cámaras de cultivo acondicionadas y a nivel de laboratorio para disponer de concentraciones celulares o volúmenes de inóculo apropiados para cultivos a mayor escala. Después de la inoculación, el cultivo intensivo de algas pasa a los fotobiorreactores, unos tubos herméticos donde se desarrolla la división y el crecimiento celular de forma sostenible y parametrizada en cuanto a la radiación solar, la temperatura, el pH, el medio de cultivo con los nutrientes adecuados en función de la especie concreta de microalga, el modo de operación, el oxígeno disuelto, la agitación, la tasa de disolución, etc…

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