Recomendaciones para el riego
En este artículo expondremos las principales recomendaciones para el riego, avaladas por los especialistas, para optimizar el suministro hídrico a los cultivos.
Recomendaciones para el riego más relevantes
Cinco recomendaciones para el riego clave:
- Momento de riego. La mañana y la noche son los mejores momentos para regar. La evaporación es mínima y la tierra presenta mayor facilidad de absorción.
- Frecuencia y cantidad aplicada. Regar profundamente y con menor frecuencia, fomenta el desarrollo de las raíces. En cualquier caso, hay que adaptar la frecuencia de riego en función de las condiciones climáticas de la zona.
- Técnicas de riego. El agua de riego debe aplicarse directamente al suelo o base de la planta, evitando mojar las hojas, para prevenir enfermedades fúngicas. Y, si es posible, dirigir el agua directamente a la zona radicular.
- Labor de acolchado. Extender materia orgánica y restos de cosecha como acolchado, ayuda a retener la humedad en el suelo, reduciendo las necesidades de riego.
- Controlar la humedad del suelo. Antes de regar, conviene verificar la humedad existente en el suelo, utilizando todos los medios posibles.
Infraestructuras de riego económicamente viables
El riego es una inversión transcendental. No solo la infraestructura o la máquina de riego en sí, sino también el suministro de agua y eléctrico. Sin embargo, los productores adoptan en ocasiones posturas conservadoras al respecto, mermando la rentabilidad de la explotación.
Incorporar sensores en la tierra, (permanentemente conectados y alimentados con energía solar), para monitorizar las raíces, es una de las recomendaciones para el riego más interesantes, y que además requiere una inversión relativamente baja. Ofrece muchas ventajas, y, con el tiempo, es una inversión que se amortiza por sí sola. Esto proporciona al productor la capacidad de monitorizar varias parcelas o comparar enfoques en diferentes campos sin tener que visitar las explotaciones en persona.
Disponer de datos específicos de las raíces del cultivo en tiempo real evita regar innecesariamente, identificando perfectamente cuándo se debe regar. Existen estudios basados en datos recopilados entre 1950 y 2015 que muestran cómo incorporando simplemente el riego en cultivos de maíz, soja, trigo de primavera, trigo de invierno, sorgo, algodón, cebada, avena y alfalfa, se puede producir entre un 210% y un 250% más que dependiendo únicamente de la lluvia.
Se conoce como estrategia vertical al método de explorar hacia abajo, en la zona activa de la raíz, (hasta 1,2 metros de profundidad). Observando las raíces de cada cultivo, el productor puede incrementar sus rendimientos hasta en un 40%, conservando al mismo tiempo agua y nutrientes. Con esta estrategia se controla mejor el tiempo, el volumen de riego y los nutrientes aplicados, lo que conduce a una mejor salud, consistencia y rendimiento de los cultivos.
Antes de pensar en sensores más avanzados, y, sobre todo durante los primeros años, es recomendable tratar de dominar los conceptos esenciales y las recomendaciones para el riego más básicas.
Sistemas de riego portátiles o fijos
Existe una gran variedad disponible de sistemas de riego, portátiles o fijos. Como los cañones enrolladores o los sistemas de tuberías, sobre la superficie del suelo o enterradas, (de polietileno, de PVC, etc…).
Si el productor solo aplica riegos suplementarios ocasionalmente, los sistemas portátiles pueden ser una alternativa interesante. Si el riego es más habitual, debe plantearse la inversión en un sistema permanente. En cualquier caso, determinar cuándo aplicar el agua es un punto crítico dentro del riego. Y se puede hacer a un costo mínimo, teniendo en cuenta las condiciones hídricas reales en la zona radicular y aplicando agua solo cuando sea necesario.
Incorporar uno de estos sistemas de aplicación de agua a una explotación es como disponer de un seguro contra la sequía. Y el riego con Pivot es una opción asequible.
Recomendaciones para el riego con Pivot
El riego con Pivot no es una opción costosa, como algunos productores creen erróneamente. La necesidad hídrica real de agua para la mayoría de cultivos es de 22 litros por minuto sin lluvia. Pero hay que evitar que los sistemas estén sobredimensionados, para que compensen con eficiencia la aplicación necesaria de agua. Dentro de las recomendaciones para el riego con Pivot, la más importante sería diseñar y personalizar la máquina de forma eficiente, para que el productor sea capaz de controlar la incertidumbre que generan las lluvias cambiantes.
Aplicar la cantidad de agua correcta en el momento adecuado es fundamental para maximizar los rendimientos, pero también es importante aplicarla de manera uniforme. Los sistemas de riego portátiles de superficie pueden resultar insuficientes en este sentido. Sin embargo, los Pivots aplican el agua sobre todo el cultivo de forma uniforme, y en la cantidad justa. Es decir, pueden lograr mayor eficiencia con costes más bajos que otras metodologías de riego.
Los Pivots son fáciles de manejar y se pueden automatizar a partir de tecnologías de control y monitorización remota. También admiten la programación de los riegos y el modelado de cultivos. Todo ello facilita enormemente la toma de decisiones a los productores, que reciben directamente recomendaciones sobre cuándo, dónde y cuánto regar.
La mayoría de productores disponen de múltiples sistemas y formas de suministro de agua. No importa de dónde provenga, ya sea de lagos, estanques, pozos, ríos o arroyos, en cualquier caso, esta agua para riego deberá filtrarse previamente.