Filtración

Publicado el 9 de noviembre del 2009 en la categoría Tecnología del riego

Filtro de malla para riego por aspersión

Los recursos hídricos son, de año en año, cada vez más irregulares, lo que provoca una disminución de su calidad, aumentando a su vez la necesidad de tratamiento del agua. Para establecer el tratamiento al que debe ser sometida el agua deben conocerse la calidad del agua bruta, la calidad que exige el uso y las técnicas básicas de tratamiento del agua. La filtración es el sistema unitario básico en el que se basan todos los procesos de tratamiento.

La elección, combinación y conocimiento profundo de las diferentes técnicas de filtración permite adecuar cada calidad de agua a los diferentes usos que se solicitan, eligiendo el sistema de filtración más adecuado. El fin perseguido eliminar riesgos de atasco de emisores.

Elección del sistema de filtración

Antes de elegir el sistema de filtrado adecuado, es necesario conocer algunos parámetros básicos: el caudal máximo de trabajo, el caudal mínimo de lavado, y la presión de trabajo máxima y mínima. La procedencia del agua a filtrar, el destino del agua filtrada, el tipo de emisor, la disponibilidad de tensión eléctrica y el tipo de la misma.

Si no se elige el filtro adecuado o se realiza un mal diseño, la pérdida de energía puede ser alta a través del tiempo.

Es fundamental conocer el grado de suciedad del agua a filtrar, para lo cual se recomienda hacer un análisis de la misma y saber la proporción de sólidos en suspensión que contiene. La concentración de suciedad, evaluada en la analítica como sólidos en suspensión en p.p.m., determinará, siempre a juicio de personal cualificado, tanto el tipo de filtro idóneo a emplear, así como la cantidad. Se considera que un agua que contenga una concentración de sólidos en suspensión superior a 400 p.p.m. necesita, antes de ser filtrada, reposar durante un tiempo prudente en una balsa para que se produzca una decantación del exceso de suciedad que la acompaña.

Advertencias

Los filtros están destinados exclusivamente a separar las partículas en suspensión que acompañan al agua. Los sistemas de filtración habituales no tienen capacidad para realizar filtración química ni biológica. Cualquier sustancia disuelta en el agua, así como bacterias y algas planctónicas atravesarán los filtros, pasando a la instalación de riego.

Con mucha frecuencia, provocado por la adición de fertilizantes al agua de riego, se producen precipitaciones de sustancias disueltas, que posteriormente se aglutinan creando gránulos, que acaban obturando los canales de misión de agua del sistema de riego. Para evitar este problema, se recomienda por medio de personal cualificado, estudiar el fertilizante idóneo en función de las características químicas del agua a filtrar.

Materiales

Los materiales empleados para la construcción de los filtros deben ser de primera calidad: juntas de caucho sintético nitrilo, acero inoxidable, materiales plásticos resistentes a agentes físicos y químicos, acero fundido modular y acero al carbono tratado superficialmente y galvanizado en caliente o pintado en epoxi-poliéster.

La pintura en polvo epoxi poliéster, además de ser reciclable y homologada, resulta ecológica y atóxica. Ofrece una excepcional resistencia ante la abrasión, los agentes químicos y los rayos ultravioleta.

Información complementaria

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