Cambiar el sistema de riego

En este artículo vamos a comentar el caso de un grupo de agricultores que durante varios años cultivaron sandías mediante riego por goteo y decidieron cambiar el sistema de riego. Observar las experiencias de otros ayuda a tomar mejores decisiones.
Compatibilizar un sistema de riego con el cultivo y el suelo
Enterraban cinta de goteo a una profundidad aproximada de 10 a 15 cms por todo el campo y la conectaban a una red de mangueras de suministro que distribuía el agua desde el cabezal de riego, habilitado con sus correspondientes filtros.
Como siempre, al final de la temporada, hay que arar y desechar esa cinta de goteo después de tan solo una temporada de uso. Esto suponía un gran gasto. Aunque los filtros y las mangueras de distribución se pueden reutilizar de un año a otro, la cinta de goteo cuesta alrededor de 310 euros por hectárea. También hay que sumar la mano de obra y el combustible para instalarla y desenterrarla después de la cosecha, lo que ya asciende a 410 – 615 euros por hectárea. Dinero perdido temporada tras temporada.
Cambiar el sistema de riego para reducir costos
Por esos motivos y viendo que el cultivo y el suelo lo permitían, estos agricultores decidieron cambiar el sistema de riego hasta ese momento. Pasaron de riego mediante cinta de goteo a riego mediante Pivot circular en la mayoría de sus 1200 Has. Además de tratarse de un sistema más permanente y duradero en el tiempo (hay Pivots bien cuidados con más de cuarenta años de servicio), los sistemas Pivot también se pueden utilizar cuando los campos se rotan hacia otros cultivos producidos también en la finca, como algodón, cacahuete, maíz y tabaco.
El cambio a riego Pivot lo iniciaron en los campos donde cultivaban sandías. Sin embargo, este tipo de riego puede beneficiar a cualquiera de los cultivos, incluidos el cacahuete y el tabaco, especialmente en un año seco.
Cómo cambiaron el sistema de riego
Aunque instalaron el primer Pivot en 1994, no fue hasta mediados de la década del 2000 cuando potenciaron la instalación de más máquinas.
Cuando la quinta generación de agricultores asumió la gestión, la instalación de máquinas Pivot se produjo a un ritmo más rápido.
Si bien las huellas de las ruedas hacen perder una pequeña superficie de producción, los beneficios por reducción de mano de obra son significativos.
Como es lógico, invertir en nuevas instalaciones requiere recursos y tiempo. Básicamente, colocaron tantos como pudieron permitirse cada año. Los sistemas Pivot hicieron mucho más fácil el cultivo de sandías y pudieron regar otros cultivos en los años próximos. Los beneficios que se obtienen con estos sistemas de Pivote central, superan con creces la producción que se pierde con el paso de las ruedas de la máquina por encima de las sandías.
El mayor desafío es valorar el coste de implementar Pivotes en los campos que son más pequeños, que tienen un promedio de 11 o 12 hectáreas. Por su tamaño, en estas zonas resulta caro colocarlos. Aún así, la única razón por la que seguirán usando cinta de goteo es si el campo tiene un tamaño tan irregular que no se puede cubrir con un Pivot.
Otro beneficio añadido de los sistemas Pivot que los agricultores han descubierto, llegó con la incorporación del control remoto y la monitorización con las máquinas más nuevas.
Una vez que los Pivotes hayan reemplazado totalmente a todas las líneas de goteo posibles, el paso final que tienen muy claro será restaurar varios de los Pivotes más antiguos de la explotación para incorporar la gestión remota.


