Diseño del riego por aspersión

Publicado el 23 de septiembre del 2009 en la categoría Tecnología del riego

Diseño de aspersión fija y Pivot

El proyecto de un riego por aspersión pasa por la realización de un diseño agronómico y, a partir de él, de un diseño hidráulico. Con el primero se lleva a cabo el planteamiento general del sistema en base a los condicionantes del medio (suelo, cultivos, clima, parcelación, etc.), con el objetivo de conseguir un reparto uniforme del agua y que ésta se infiltre donde cae (no haya escorrentía). Con el segundo se pretende realizar el dimensionamiento más económico de la red de tuberías, con la pretensión de alcanzar unas condiciones semejantes de presión en los emisores, para tratar de conseguir un reparto de agua uniforme.

Los datos de partida para el diseño agronómico suelen ser: el plano de la parcela a transformar (con curvas de nivel). Caudal disponible y calidad del agua. Datos de suelo, que interviene como almacén regulador y como factor limitante de la pluviometría del sistema. Datos del cultivo, en especial las necesidades hídricas y profundidad radicular máxima, alternativa de cultivos, labores, etc. Datos de viento.

A estos datos de partida hay que sumar una serie de decisiones fundamentales al sistema, marco de riego y aspersor.

Reparto uniforme del agua en riego por aspersión

El proceso de aplicación de agua de un aspersor consiste en un chorro a gran velocidad que se difunde en el aire en un conjunto de gotas, distribuyéndose sobre la superficie del terreno con la pretensión de conseguir un reparto uniforme entre varios aspersores. La uniformidad de distribución del agua depende principalmente del modelo de reparto de agua del aspersor y de la disposición de aspersores en el campo (marco de riego). A estos factores hay que añadir otro que es el viento, en intensidad y dirección, que es el principal distorsionador de la uniformidad de reparto y juega un papel fundamental en las pérdidas por evaporación y arrastre producidas durante el proceso de aplicación, y donde el tamaño de gota y la longitud de su trayectoria de caída juegan un papel importante. Pueden añadirse otros factores de menor trascendencia como: la altura del aspersor sobre el terreno, la colocación de reguladores de presión cuando se trabaja con baja presión en sistemas estacionarios, o la duración del riego. Este último es tal vez el factor más importante de este grupo ya que la mayor duración de un riego favorece la uniformidad de aplicación, por compensarse en parte las distorsiones producidas por el viento al variar éste a lo largo del tiempo.

Evaluación del sistema

La evaluación del sistema consiste en una prueba en condiciones reales de campo que mide la calidad del riego sobre la base del control de los parámetros implicados en la aplicación del agua, viene definida fundamentalmente a través de medidas de uniformidad, que dan idea de la igualdad con que el agua de riego se reparte en los distintos puntos de la parcela y medidas de eficiencia, que dan idea de la extensión de la parcela en que el riego se ha aplicado correctamente. Esta evaluación es la base para la identificación de los problemas que presenta la instalación y de las modificaciones a realizar para mejorar el manejo del sistema y su uniformidad de reparto de agua. A veces las mejores a introducir pueden ser sencillas, así el funcionamiento de un riego por aspersión puede mejorarse variando: la presión de trabajo, el tamaño y número de boquillas, la duración de la postura de riego, etc., o simplemente cambiando el material desgastado.


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2 comentarios en “Diseño del riego por aspersión”

  1. Charbel dice:

    Son muy buenos los reportajes. Me interesa toda la informacion relacionada con el riego por aspersión y goteo.

  2. Keoma dice:

    Muy interesante su información sobre diseño de riego por aspersión y aspectos a considerar.

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