Cultivos tradicionales que se recuperan

Publicado el 27 de junio del 2009 en la categoría Producción agrícola

Cultivo de trigo en los Monegros, Aragón

El interés de muy diversos agricultores está contribuyendo a la recuperación de cultivos tradicionales que están a punto de perderse, protegiendo del olvido  verduras, tubérculos y cereales, entre otros, con grandes propiedades nutricionales.

Por ejemplo, el trigo de Aragón (conocido como “Triticum aestivum“) de los Monegros (comarca comprendida entre Huesca y Zaragoza). Esta semilla de trigo blando, con un importante valor nutricional y medioambiental, antiguamente recibía el nombre de “caspino”. La semilla de caspino se explotó en esta comarca desde tiempos inmemoriales, ya que era muy valorada para la panificación por sus propiedades organolépticas y nutricionales.

Un mayor contenido en proteínas (17%) en comparación con otras variedades de uso más común (entre un 10% y un 12%), hacen de este trigo un producto de excelente calidad que en la antigüedad llegó a atraer a panaderos franceses que venían expresamente a buscarlo desde lejanas tierras.

En los años 8o se abandonó su cultivo debido sobre todo a la competencia de otras variedades más fáciles de cosechar y con mayor capacidad de producción.  En la localidad de Perdiguera se guardó y mantuvo la semilla antigua, que con el interés y el esfuerzo de agricultores se ha rescatado.

La patata de alta montaña “copo de nieve” de Sierra Nevada (Granada) es otro ejemplo de recuperación de un cultivo que ha sido habitual en los pueblos del lugar desde el siglo XVIII. Su característica principal es su color marfil tierra con un interior muy blanco, típico de los tubérculos de alta montaña.

Cultivo de judía seca en CataluñaLa “mongeta del ganxet” (un tipo de judía seca) que han conseguido extender su consumo desde el uso local de algunas comarcas catalanas hacia las zonas urbanas. Su gusto suave y consistente, su escasa granulosidad en la boca y la sensación agradable que su harina deja en el paladar hacen de esta judía blanca una especie fina para disfrutar en la mesa.

Además tiene todas las propiedades nutricionales que le corresponden como legumbre, un alto contenido en hidratos de carbono, en fibra y proteínas vegetales.

La ñora o pimiento de bola de Guardamar se impone como condimento de muchos platos tradicionales valencianos. Su cultivo y secado natural se hace mediante un procedimiento tradicional de más de 150 años de vida. El secado de la ñora se realiza en túneles solares colocados sobre las arenas de las dunas de Guardamar (Comunidad Valenciana), que ceden gradualmente el calor acumulado consiguiendo así un secado homogéneo, una parte del secreto de este peculiar ingrediente.

Las hortalizas y verduras del Garraf en Cataluña, la col brotonera, los espigalls o la escarola de cabello de ángel, se están recuperando gracias al esfuerzo de muchos agricultores.


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Un comentario en “Cultivos tradicionales que se recuperan”

  1. Noel dice:

    Hola, soy cocinero y estoy muy interesado en conocer cultivos y plantas de uso alimenticio que están a punto de perderse en Aragón. Creo que desde las cocinas también podemos ayudar a recuperar estas materias primas de gran calidad. Agradecería que alguien me facilitara más información sobre estos temas. Un saludo.

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