Publicado el 24 de febrero del 2011 en la categoría Producción agrícola
La berenjena es originaria de Asia, de las zonas tropicales y subtropicales próximas a la India. Su introducción en España fue a través de los árabes y posteriormente a los países de clima templado del resto de Europa. Su cultivo a nivel mundial está dominado por los países asiáticos, donde es un cultivo muy tradicional, y muy por detrás en los países mediterráneos.
En España la producción de los últimos años está entre 150.000-175.000 toneladas y la superficie cultivada alrededor de las 4.000 hectáreas, sobre todo en Andalucía. En cuanto al destino de la producción, más del 90% se destina a consumo en fresco y el resto va para transformación en industria. España es un país netamente exportador, destinando un 40% a la exportación.
La berenjena es un cultivo que soporta muy bien el calor (hasta 40ºC-45ºC), muy sensible al frío (10ºC-12ºC mínimo), y que prefiere climas más bien secos (humedad relativa en torno al 60%). En cuanto a tipos de suelo no es muy exigente, prefiriendo aquellos suelos francos (no soporta encharcamientos) y profundos (tienen un potente y profundo sistema radicular). Prefiere suelos neutros en pH (6-7)
Descripción botánica
Planta: es herbácea, aunque sus tallos presentan tejidos lignificados que le dan un aspecto arbustivo, y anual, aunque puede rebrotar en un segundo año si se cuida y poda de forma adecuada, con el inconveniente de que la producción se reduce y la calidad de los frutos es menor.
Sistema radicular: es muy potente y muy profundo.
Tallos: son fuertes, de crecimiento determinado cuando se trata de tallos rastreros que dan a la planta un porte abierto, o de crecimiento indeterminado cuando son erguidos y rectos, pudiendo alcanzar hasta 2-3 metros de altura. Los tallos secundarios brotan de las axilas de las hojas.
Hoja: de largo peciolo, entera, grande, con nerviaciones que presentan espinas y envés cubierto de una vellosidad grisácea.
Flor: el número de pétalos, sépalos y estambres oscila entre 6 y 9. Los pétalos son de color violáceo. Tanto el pedúnculo como el cáliz poseen abundantes espinas, aunque actualmente se tiende al cultivo de variedades sin espinas. Los estambres presentan anteras muy desarrolladas de color amarillo que se sitúan por debajo del estigma, dificultando la fecundación directa. El cáliz de la flor perdura después de la fecundación y crece junto al fruto, envolviéndolo por su parte inferior, lo que puede dar lugar a ataques de botritis cuando la humedad relativa es elevada, ya que los pétalos quedan atrapados entre el cáliz y el fruto. La mayor parte de las variedades florecen en ramilletes de tres a cinco flores, una de las cuales es hermafrodita y de pedúnculo corto y continuo desde el tallo hasta el cáliz, y da lugar a un fruto comercial, mientras que el resto de las flores abortan o dan lugar a un fruto pequeño y de peor calidad. La fecundación de la flor es autogama, aunque también puede haber cruzamiento con flores de otras plantas e incluso de la misma planta. El exceso de humedad perjudica la dehiscencia del polen, por lo que la flor puede caerse como consecuencia de la falta de fecundación.
Fruto: es una baya alargada o globosa, de color negro, morado, blanco, blanco jaspeado de morado o verde. Presenta pequeñas semillas de color amarillo con un poder germinativo que oscila entre 4 y 6 años. 1 gramo de semillas contiene entre 250 y 300 unidades.
La berenjena contiene agua (92%), y fibra en la piel y las pepitas, potasio principalmente, y además, fósforo, calcio, magnesio y hierro. Las propiedades dietéticas saludables atribuidas a la berenjena se deben a sus componentes antioxidantes, responsables de su ligero sabor amargo.
La industria busca fundamentalmente frutos de color negro brillante y con muy bajo porcentaje de semillas, siempre blancas. Esto está asociado al momento óptimo de la recolección. Otro aspecto importante es el tamaño de los frutos, pero que solamente es considerado para las variedades cilíndricas, que se destinan a rodajas y no en las redondas que se dedican fundamentalmente a cubitos o dados. Se busca una berenjena con un diámetro mínimo de 3 cm y máximo de 6 cm con el objeto de aumentar el rendimiento industrial. Aquellos frutos que superen este diámetro son destinados a cubitos.
Es un cultivo muy exigente en mano de obra, fundamentalmente en pleno verano (julio y agosto), donde puede formar parte de una buena alternativa en explotaciones, anticipándose a las recolecciones de otros cultivos tradicionales de verano como el tomate y pimiento, más tardías.
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