|
La venta directa es la fórmula que reclama la sociedad ante el abismo de precios que hay desde el campo hasta el comercio y por la pérdida de calidad sufrida. Los agricultores y ganaderos obtienen un mayor rendimiento económico y los ciudadanos se sienten más dueños de su alimentación. Se establece una relación de confianza entre el productor y el consumidor. Las vías más habituales son la venta por Internet, en la misma explotación, la distribución a grupos de consumidores y los mercados de agricultor.
En Aragón, Daniel Marcen y su familia decidieron recuperar en su explotación el cultivo de trigo Aragón 03, muy apreciado por su calidad, pero olvidado por la agricultura moderna de producción extensiva. Sin tradición familiar ni conocimientos previos en panadería, comenzaron a moler el trigo y montaron un obrador para elaborar pan y derivados de la harina.
Leer más »
|
|
La gestión y explotación de recursos naturales, como por ejemplo, las actividades de recolección y ocio: setas, caza, pesca, caracoles, safaris fotográficos, etc., en fincas privadas y conjuntas, suponen unas ganancias económicas realmente interesantes.
Todos los terrenos tienen su atractivo, y con una gestión sostenible se puede obtener un beneficio económico adicional a la agricultura, mejorando el hábitat de nuestra fauna.
En estas tierras se establece un perímetro de propiedad denominado coto de caza, y en caso de realizar una explotación comercial del terreno, se obtienen ingresos de los cazadores locales y forasteros. Los propietarios y titulares firman el consentimiento para la reagrupación, constitución y renovación de los cotos de caza (unificación del territorio), sin tener conocimiento de que están cediendo un filón de oro en manos ajenas al municipio y también un riesgo añadido de accidentes por armas de fuego o expolios.
Leer más »
|
|
Los primeros registros de riego en agricultura se remontan al 6000 a.C. en Egipto y Mesopotamia (Irak e Irán en la actualidad) cuyos pobladores utilizaban los patrones de riada del Nilo o del Tigris y Éufrates, respectivamente. Las inundaciones que ocurrían de julio a diciembre, eran desviadas hacia los campos durante 40 a 60 días. Luego se drenaba el agua hacia el río en el momento preciso del ciclo de cultivo.
En el 3500 a.C. aparece en escena el Nilómetro, una medida del nivel de agua del río Nilo. El indicador de inundación consistía en una columna vertical sumergida en el río con marcas de intervalos indicando la profundidad del río. Un segundo diseño sería una serie de escaleras descendiendo en el río.
Cuatro siglos después, bajo el reinado del rey Menes en la primera dinastía de Egipto, se construía el primer proyecto de riego a gran escala, utilizando presas y canales para dirigir las aguas de inundación del Nilo hacia el lago Moeris.
Leer más »
|